Desde situaciones cotidianas, o aquellas otras fuera de lo normal, como emociones fuertes, encuentros, pérdidas, todo eso y mucho más podemos experimentar en un solo día.
Porque creo que la vida son sucesiones de momentos, de circunstancias que hacen que crezcamos como persona, que podamos aprender más allá de lo que nosotros creíamos que podíamos.
Aprendemos hasta sin quererlo, caminando por la calle, compartiendo asiento en el autobús, al hacer la compra, en clase y por supuesto de nosotros mismos, que es fundamental.
Me gustaría que todos vieran el valor que tiene vivir (que no sobrevivir) 24 horas de un día y poder disfrutarlas, tal vez con una sonrisa.
Autora del artículo: Stefania Soto Fernández.

No hay comentarios :
Publicar un comentario
¿Qué te ha parecido?